Noticias

[Fotos] Día de la Memoria y el Compromiso Sindical

Noticias

Con el luto vivo por la muerte del dirigente sindical de los pescadores artesanales Alejandro “Mecha” Castro, la Central Clasista de Trabajadoras y Trabajadores convocó a una nueva versión del Día de la Memoria y el Compromiso Sindical, efectuada el 5 de octubre en el Cementerio General.

Es la tarde del viernes y cae la noche sobre el Cementerio General de Santiago, en la comuna de Recoleta. Ya no quedan visitantes a las tumbas y mausoleos que pueblan las 86 hectáreas de este emblemático lugar de la capital. Los guardias se aseguran que no quede alguien más que las y los participantes a la romería. “Yo te nombro libertad” canta el verso de Isabel Aldunate con el que la comitiva acompaña el inicio de su procesión.

Son unas 80 personas que, convocadas por al Central Clasista de Trabajadoras y Trabajadores, asisten al Día de la Memoria y el Compromiso Sindical, hito que se conmemora desde 2010, de acuerdo a lo que explica Manuel Ahumada, presidente provisorio de la Central y líder de la Confederación General de Trabajadores, organización que impulsó la fecha.

“Nosotros como CGT resolvimos establecer el 6 de octubre como un día de recuerdo y memoria por los sindicalistas, basándonos en el día en que fusilan a 11 ferroviarios en el cerro Chena. Cuando se constituye el CIUS (Comité de Iniciativa de Unidad Sindical), le traspasamos como CGT la fecha, y ahora la resolvió tomar la Central Clasista, lo que nos honra absolutamente”, cuenta Manuel durante la romería.

“Los ferroviarios llegaron el 28 de septiembre de 1973 al cerro Chena, al lugar llamado ‘La Escuelita’ -continúa Ahumada su relato-. Yo, siendo un muchacho, estaba detenido ahí de hace unos días antes, como hijo de ferroviario. Cuando llega el 29 de septiembre, es el único día en que nos podemos sacar las vendas con autorización y nos vimos a las caras, y allí hicimos una suerte de conversación muy humana. Ellos tenían claro que los iban a matar, porque venían con una acusación muy grave, y pidieron: ‘El que sale de aquí vivo, levanta las banderas de lucha de los trabajadores y sigue con esto para adelante, porque podrán matarnos, pero la lucha de los trabajadores no se puede abandonar’. Me tocó a mí tomar las banderas”.

 

Lucha sindical en el Cementerio

Es gracias a la iniciativa de la Asociación de Funcionarios del Cementerio General que la actividad se puede realizar fuera del horario de atención al público del camposanto. Como parte del CIUS, indica el tesorero de la Asociación, Luis Yévenes, “nos pidieron que colaboráramos buscando las tumbas de algunos dirigentes, que el primer año fueron alrededor de doce. Ya al año siguiente visitamos solo a los algunos y luego se hace una lista con todos los que están en el cementerio, como Elías Lafferte, Luis Figueroa, Clotario Blest y Luis Emilio Recabarren”.

El recorrido incluyó el Memorial de los Detenidos Desaparecidos, en el que se homenajea a los dirigentes sindicales allí mencionados, y el denominado Patio de los Disidentes, donde se encuentra la tumba de Juan Ortiz, quien fuera presidente del sindicato de trabajadores del Cementerio General hasta septiembre de 1973.

Su hija Julieta tomó la palabra para honrar la memoria tanto de su padre como de una familia marcada por la lucha contra la dictadura. “Entre tantos dirigentes sindicales valiosos del país, mi papá fue uno de ellos. Él luchó toda la vida y creía en la utopía de crear un mundo mejor. De muy joven participó de movimientos políticos y sociales, perteneció al Partido Comunista, y fue dirigente del Servicio Nacional de Salud, porque el Cementerio pertenecía al Servicio en esos tiempos”, contó Julieta.

“Fue muy dramática para nosotros como familia su detención para el golpe, porque a él y a otros compañeros los detuvieron acá en el cementerio y estuvo desaparecido mucho tiempo (detenido en 4 Álamos). Recuerdo, de niñita, que mi papá regresó como un pordiosero, muy mal, con afecciones respiratorias, alrededor de marzo; pero tuvimos la fortuna que regresó, porque otra gente fue exterminada. Tuvo que volver a trabajar y lo volvieron a tomar detenido y estuvo unos meses en la Cárcel Pública”, continuó.

El legado de Juan Ortiz marcó a sus hijos. “Como papá, nos entregó valores, desde la cuna nos entregó todos estos contenidos que nos han acompañado por siempre, hasta el punto de luchar en contra de la dictadura tomando otras formas de lucha. En esta lápida está también el nombre de mi hermano Pedro Ortiz Montenegro, porque pertenecía al Frente Patriótico Manuel Rodríguez y fue asesinado en una fuga de la Penitenciaría el 10 de octubre de 1992. Y Patricio, mi otro hermano, fue recapturado en esa fuga, herido. Por suerte después se fugó de la Cárcel de Alta Seguridad en helicóptero con los demás hermanos del Frente y hoy está en Suiza”.

“A nombre de mi hermano, y homenajeando a mi hermano Pedro y a mi tío Pedro, dirigente que también esta (enterrado) acá, y que dieron sus vida en esta lucha, lo importante es la enseñanza de que hubo gente que luchó, y que las nuevas generaciones capten que también tienen que seguir luchando”, cerró entre aplausos la intervención de Julieta.

Contra el capital asesino

Al cierre de una jornada en que los oportunistas de la clase política se disputan los réditos del plebiscito de 1988, tapando con “lápiz y papel” la lucha popular sostenida y decidida que botó al dictador; y en que algunos recuerdan la caída en combate del otrora secretario general del MIR, Miguel Enríquez, la comitiva presente en el Cementerio General de Santiago camina con un pesar especialmente profundo.

Tan solo el día anterior falleció el secretario del sindicato C24 de los pescadores artesanales de Quintero. Alejandro Castro, 30 años, el Mecha, líder reconocido del valiente movimiento popular levantado en Quintero y Puchuncaví contra la contaminación asesina del extractivismo industrial instalado en la zona, fue encontrado muerto en Valparaíso, aparentemente por un suicidio.

La sospecha frente a la muerte de un compañero de lucha emerge espontáneamente en todos nosotros. Más aún cuando nos enteramos de la voz de uno de sus familiares sobre la amenaza que hace poco pesó sobre él: “Te tenemos fichado”, le dijeron los pacos de Fuerzas Especiales de Santiago enviados a la zona a reprimir a las y los pobladores.

Y la sospecha persiste a sabiendas del terrible caso de Macarena Valdés, compañera del sur que resistía junto a su marido y sus tres hijos contra la hidroeléctrica RP Global en el sector de Panguipulli, Región de los Ríos. Pese a los informes iniciales del Servicio Médico Legal que dieron crédito “científico” al supuesto suicidio de la Negra, y a la negligencia de las policías y la fiscalía, gracias a la férrea pelea de su familia se destapó que en realidad había sido “suicidada”, es decir, asesinada -de seguro- por sicarios enviados por la empresa.

El afán de justicia de las familias, acompañados por nosotras y nosotros, no se agotará nunca, y sus vidas valientes de lucha quedarán impresas en esta generación y las que le seguirán, como un ejemplo que sostendrá las próximas batallas populares.

 

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

We take processes apart, rethink, rebuild, and deliver them back working smarter than ever before.